No voy a decir que iba sentada en el asiento del colectivo porque mentiría. Iba desparramada, cansada y mirando nada, cuando escucho detrás mío dos voces adolescentes y cancheras.
Chico 1 - Dále loco, hacéme el aguante...
Chico 2 - Cómo no, boludo!
Largué la carcajada y pensé que, mirara por donde lo mirara, era una frase cortés.
O sea, se puede ser cortés y decir boludo al mismo tiempo. O no era así?
Claro que sí, boluda!
He dicho.
miércoles, septiembre 03, 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 metieron la cuchara:
Publicar un comentario en la entrada